7 riesgos contra tu salud si aguantas las ganas de ir al baño

Está mas decir por que no hay que aguantarse !!!

0
830

En este mundo en el que cada día nos preocupamos por volvernos más eficientes y perder menos tiempo, limitamos ciertas necesidades que tiene nuestro cuerpo. En lugar de ir al baño inmediatamente al tener ganas, se prolonga el acto hasta no poder más para evitar perder tiempo. Pero, ¿sabemos lo dañino que es esto para nuestro cuerpo?

via giphy
via giphy

Nuestro organismo recibe energía a través de la ingesta de bebida y comida, todo es digerido y lo que no es usado, se desecha a través de la orina y las heces, es decir, cada vez que tenemos ganas de ir al baño nuestro cuerpo está diciendo que tenemos tóxicos que debemos eliminar, y evitar la expulsión de estos elementos trae consecuencias que probablemente no conocías:

7 riesgos que podrían afectar tu salud si te aguantas las ganas de ir al baño!

  1. Infecciones urinarias bajas (o cistitis): al aguantar las ganas de orinar la vejiga, y todo el tracto urinario, está almacenando orina llena de tóxicos y bacterias, se crea la condición ideal para que las bacterias infecten y produzcan síntomas de dolor e incomodidad al orinar, esto ocurre principalmente en las mujeres.
  2. Cálculos renales: además de bacterias, la orina está llena de otros compuestos, los cuales al encontrarse estancados se agrupan y van formando cálculos (piedras), se vuelven más grandes y cuando se expulsan por la orina ocurre un episodio muy doloroso conocido como “cólico nefrítico”.
  3. Reflujo vesicoureteral: Si la vejiga se llena mucho y sigue la ingesta de agua, la orina hace un “retroceso” hacia los riñones, esto produce daños en el tejido del riñón e infecciones en la vía urinaria alta, las cuales pueden ser muy graves.
  4. Incontinencia urinaria: La vejiga al distenderse por encima de su capacidad va provocando daño en las fibras musculares, esto puede llevar a que a largo plazo se pierda la capacidad de controlar el esfínter adecuadamente.
  5. Dolor: La distensión de la vejiga, y de los intestinos, produce bastante malestar el cual puede progresar a un dolor abdominal/pélvico muy intenso.
  6. Estreñimiento: Si aguantamos las ganas de ir al baño, estamos haciendo que nuestros intestinos se acostumbren a retener las heces, mientras se llenan de toxinas, esto va dañando las paredes intestinales y complican su buen funcionamiento, lo cual a largo plazo puede convertirse en estreñimiento crónico.
  7. Mayor riesgo de hemorroides: La retención de heces por largos periodos las vuelve duras y compactas, lo cual dificultan su expulsión, es decir, esta dificultad produce que se necesite más fuerza en el pujo, y esto puede producir hemorroides.
via giphy
via giphy

Todo esto puede pasar a corto o largo plazo, por eso es importante que vayas al baño cuando tienes ganas, si tu cuerpo pide que vayas, debes ir.

 

Sugar Free

Dejar una respuesta